«Encrucijada» se despidió ayer hasta la próxima edición tras un intenso fin de semana de actividad motera en Benavente, aunque con una afluencia finalmente menor de la esperada, ya que no se superaron los 600 inscritos, pese a la previsión inicial de 1.000 participantes en la concentración. La cita concluía en una calurosa mañana con la tradicional ruta por los pueblos de la comarca, y la posterior entrega de trofeos en la zona de acampada junto a la estación de tren.

Recibieron los premios a los motoclubs con mayor número de inscritos. El más numeroso, el «Eria River»; seguido del motoclub «Los osos», llegados desde Asturias; y en tercer lugar, «Los moteros no son buenos». Reconocimiento también para el primer inscrito, Salvador Fernández Pérez; y al motero más veterano, Enrique de la Huerga Alonso. «Moteros Benavente» entregó también trofeos al motero y la motera llegados desde puntos más lejanos, en esta ocasión, David Iglesias Fernández, de Barcelona, y Claudia Jiménez Rico, procedente de la localidad malagueña Villanueva del Rosario. El premio de «Encrucijada» al inscrito más joven fue para Iker Herrero, que con apenas unos meses ya vive de cerca el mundo de las dos ruedas.

Tras la entrega de trofeos, se efectuó un sorteo de regalos donados por alguna de las empresas patrocinadoras del evento, principalmente los cuatro talleres de motocicletas de la ciudad, que colaboran con «Encrucijada» aportando los obsequios que la organización regala a los participantes en el encuentro. Cascos, camisetas y otros complementos fueron ayer el regalo para los moteros más afortunados. Finalizado el sorteo de regalos, los moteros protagonizaron el último de sus «desfiles» por la ciudad para despedirse hasta la «Encrucijada» del próximo año con una comida en un restaurante de las afueras.